Naturaleza Humana

¿Cómo Soy?

Una vez ubicado en espacio y tiempo, me interesa conocer mis características, como especie e individuo.

Ying Yang

En la naturaleza es habitual la bipolaridad. El magnetismo (incluido el terrestre) es un ejemplo, las proteínas, los sexos, etc. En algunas culturas esas fuerzas naturales se conocen como el Yin y el Yang.
Estas fuerzas, que arbitrariamente catalogamos como positivo y negativo, ya sean de origen químico o electromagnético, tienden a neutralizarse entre sí, atrayéndose mutuamente los elementos de distinto signo. Mediante esas fuerzas, se combinan las distintas moléculas entre si.
De esta forma, se generan compuestos químicos cada vez más complejos. O sea que la bipolaridad lleva a la complejidad. Esa tendencia natural a formar compuestos de complejidad creciente, lleva al desarrollo de estructuras químicas por asociación de diversos compuestos. Las estructuras necesitan energía para mantener su cohesión, perduran las que resultan más eficientes en su aspecto energético.
Sin entrar en detalles, digamos que en algún momento estas estructuras son capaces de auto-replicarse. A partir de allí decimos que esa estructura tiene vida; es capaz de captar energía y de reproducirse a si misma. A dichas estructuras vivientes las llamaremos organismos. Los organismos incorporan nuevas estructuras químicas que cumplen diversas funciones vitales y se van haciendo cada vez más complejos.

Vamos a saltarnos unos cuantos pasos… Unos 3.500 millones de años (ver la entrada anterior). Estamos en la época de la aparición de los primeros animales pluricelulares. Las células individuales (protozoarios) obtienen su energía ingiriendo algas unicelulares, comienzan a  agruparse creando estructuras que mejoraran su capacidad de alimentación. Cuando la agrupación de las células, configura un tubo, dicha estructura resulta sumamente eficiente, pues las algas en el interior del tubo, están en contacto más estrecho con las células, que las fagocitan. Tan eficiente es la estructura tubular, que a través de la evolución, está presente en todos los organismos animales, incluidos nosotros.

Medusa peine

En la imagen de la izquierda se puede ver una medusa peine, que es uno de los animales primitivos que existe actualmente.
Las células comenzaron a especializarse, aumentando la complejidad de los animales.
Las de la capa interior del tubo, se especializaron en digerir los alimentos, las externas en proteger al animal, otras en la locomoción, reproducción, caza, defensa y con la aparición de las funciones estructurales, surgieron los primeros vertebrados. Pero, hacía falta coordinar la actividad de los distintos tejidos y órganos formados por las diferentes células especializadas. En principio hubo células que segregaban sustancias que llevaban información a otras células, tejidos y órganos. Esas sustancias la conocemos actualmente como hormonas y continúan siendo útiles para coordinar algunas funciones del animal, pero es un sistema muy lento, no apto para funciones que necesitan ser ejecutadas rápidamente, tales como cazar una presa o escapar de un depredador, etc.
Con el desarrollo de células especializadas en transmitir información, se logró mejorar la capacidad de respuesta e intercambiar información en forma más rápida y eficiente. Estas células constituyen el sistema nervioso del animal.

En la medida que ascendemos en la escala zoológica, encontramos mayor desarrollo del sistema nervioso, en particular del encéfalo, que es el centro de control, en el que se coordina y se toman las decisiones para las distintas acciones del animal. Para cumplir su función el encéfalo recibe información de órganos periféricos que lo conectan con el ambiente que lo rodea, los llamamos órganos de los sentidos y forman parte del sistema nervioso. Pero también, como no, el encéfalo recibe información hormonal, proporcionada por diversos órganos que llamamos glándulas. Las hormonas constituyen el sistema humoral y condicionan al cerebro para el desarrollo de actividades primarias del individuo, tales como alimentación, reproducción, eliminación, excitación, relajación, etc. La porción del sistema nervioso denominado autónomo, controla funciones tales como; respiración, digestión, termorregulación, etc.

Dejando de lado el condicionamiento genético, que regula la conducta primaria de cada especie, por ejemplo el reflejo de succión en los mamíferos recién nacidos, o el dirigirse al mar las tortugas marinas al nacer, o los gatos al cubrir sus deyecciones, etc. Podemos observar, que la conducta de un animal está regida principalmente, por sus sistemas humoral y nervioso.
Los seres más primitivos tienen predominio de su sistema humoral sobre el nervioso, sus instintos básicos regulan su conducta. En especies más evolucionadas, como los primates, podemos encontrar conductas en las que el sistema nervioso se impone al instinto hormonal. Por ejemplo, el mono que a pesar de su hambre, no baja del árbol para alimentarse, pues ve que abajo hay leones que lo devorarían si bajase.
Una de las ventajas del control neurológico, es que el cerebro tiene capacidad de recordar y aprender. En particular los mamíferos, sobre todo los que llamamos superiores, son capaces de asociar sitios, objetos y circunstancias con diferentes eventos, ya sean gratificantes o mortificantes. Eso les permite desde evitar peligros hasta conseguir alimento.
Aprovechando esta capacidad, se puede educar a un individuo para actuar de forma determinada. Por ejemplo, un perro que busca su juguete asociándolo con ciertos olores, ya sean drogas, explosivos, etc.

Si damos un paso más adelante, encontramos la capacidad de relacionar la información aprendida, para resolver situaciones nuevas. Al respecto hay conductas de ese tipo, registradas en Cuervos, Primates e incluso Pulpos.
Está demostrado que también es posible darle información, para producir una conducta determinada.
Por último (y saltándome unas cuantas cosas). Está la capacidad de elaborar ideas abstractas, a partir de la información aprendida.musical brain Dicha capacidad aparentemente se encuentra sólo en el Homo Sapiens. Por lo cual lo consideramos como la especie más evolucionada desde el punto de vista neurológico o intelectual.
Por supuesto que hay variaciones individuales dentro de cada especie. No todas las Gaviotas tienen el mismo coeficiente de planeo, ni todos los Humanos tienen el mismo coeficiente intelectual. Considerando la generalidad de la especie, vemos que el Homo Sapiens aún mantiene un condicionamiento hormonal importante en su conducta.

Veamos un aspecto; si bien somos omnívoros, la parte fundamental de nuestra dieta, desde hace decenas de miles de años, es carnívora. El arte rupestre no escenifica al hombre sembrando cereales, sino cazando; las herramientas encontradas en los asentamientos humanos primitivos, son armas de caza y elementos cortantes; los restos alimenticios hallados, son mayormente animales.
caza rupestrePues bien, los carnívoros tienen que ser agresivos para sobrevivir; un individuo de una especie carnívora que no sea capaz de perseguir y matar una presa, sencillamente sucumbe. El hambre, en un carnívoro genera agresividad, pues es lo que necesita para alimentarse; un león hambriento es mucho más peligroso que otro que acaba de comerse una oveja. Un ser con absoluto control mental sobre sus instintos, no agrediría a otro de su especie para alimentarse, es más, si el alimento es escaso, procuraría dárselo a los más necesitados. Efectivamente esa conducta puede ser observada en algunos seres humanos; pero en muchos otros casos se generan peleas por hacerse con la comida. Aunque nos creamos muy evolucionados, el hambre nos pone de mal humor y en muchos casos, hasta agresivos.

En una especie evolucionada ¿Existirían individuos que por satisfacer su instinto sexual, cometieran violaciones, crímenes, abusos y demás aberraciones?
Si bien la mayoría de los humanos, creo, serían incapaces de un acto así, hay una proporción demasiado elevada que sí lo hace, incluyendo individuos que se suponen cultos (para nuestros parámetros de cultura).
Existen otros ejemplos por el estilo. Los humanos en su conjunto, como especie, poseemos una conducta demasiado condicionada por las hormonas. Nuestras neuronas y nuestra capacidad racional, aún distan mucho de regir por completo nuestro comportamiento.

Otro aspecto que vimos anteriormente es la posibilidad de condicionamiento de algunos mamíferos superiores, sometiéndolos a estímulos y dándoles la información que provoque una conducta determinada.
Me pregunto si el desarrollo intelectual medio de la especie humana, es lo suficientemente evolucionado, como para evitar ser manipulado con determinados estímulos e informaciones.Nazis
La respuesta es un NO absoluto, el humano en su conjunto es susceptible de ser manipulado y condicionado. Se le pueden inculcar doctrinas y dogmas que los impulsen a cometer crímenes aberrantes; que los sometan a la voluntad de quienes los condicionan; que los anulen como individuos y los conviertan en parte de una masa manipulada según la conveniencia de los que la dirigen.
Por supuesto que hay individuos cuyo intelecto sería muy difícil de manipular, pero, lamentablemente son la excepción. Por otra parte, para esos individuos se crearon las hogueras, los campos de concentración, las chekas y demás medios coercitivos (muy típicos de la especie humana, por cierto). Incluso sociedades aparentemente cultas e inteligentes, han sido arrastradas por psicópatas manipuladores.

Por lo tanto, concluyo que nuestra capacidad intelectual media, dista mucho de ser la de una especie evolucionada e inteligente.
Pues, ya sé cómo soy:

Un individuo con la racionalidad suficiente, como para darme cuenta de lo ignorante y primitivo que soy.

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Author: Rolo Graziano

Albañil de Letras

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